miércoles, 21 de septiembre de 2016

Cita 1. René Descartes.



“…ni la imaginación ni los sentidos nos asegurarían de nada si no interviniera el entendimiento.”
                Discurso sobre el Método (1637) (1)

Pudimos haber iniciado estas Indagaciones con cualquier otra, de entre las muchísimas citas posibles; de hecho, en el mismo Discurso Cartesiano existen frases mucho más famosas, como: “Pienso, luego existo”, “las cosas que concebimos muy clara y distintamente son todas verdaderas” ó “no hay cosa tan lejana que a ella no pueda llegarse ni tan oculta que no pueda ser descubierta.”(ibídem) la cual es una de mis favoritas porque parece habernos dotado de una posibilidad superior(2). Decidimos inclinarnos por esta cita, profundamente influenciados por el trabajo de la profesora Jaimes (2012)(3), quien nos entrega una lectura precisa de la influencia cartesiana para la epistemología moderna(4), específicamente dentro de lo que se conoce como racionalismo(5). Lo cierto es, que el Discurso de Descartes cambiaría por completo, no sólo la epistemología, sino también la forma de ver la vida, aunque hoy en día mucho del enfoque se considere en desuso. Pero, realmente, ¿podemos establecer cómo llegó Descartes a esta cita? (la cita que hacemos y la cita con el conocimiento de la idea). Indaguemos a ver cómo nos va…

Partiremos (en un sentido un poco inverso) con Harré (2005), quien nos refiere lo siguiente:
“Desconocemos qué es lo que provocó en concreto su rebelión intelectual, pero el hecho es que no tardó en confesarse deseoso de no aceptar mas verdades que la que fuese capaz de aprehender de forma clara y distinta por medio de la reflexión sobre su propio estado mental, o bien mediante el estudio del mundo material.”(6)
René Descartes estudió en un reconocido colegio Jesuita(7). En éste aprendió idiomas, matemáticas puras y aplicadas, biología, física y filosofía. Luego asistió a la Universidad de Poitiers. Descartes explica las vivencias de su proceso de aprendizaje en la primera parte de El Discurso. Es difícil pensar que, en la época medieval(8), un individuo por mas virtuoso que sea, provocara una revolución científica(9) desde el seno de una escuela ortodoxa. Cuando Descartes comenta esta etapa, indica que, a pesar de todas las concepciones que él consideraba contradictorias o banas, nunca abandonaría el entusiasmo por estudiar (sobre manera, matemática y teología), pero confiesa que en cuanto se libertó “…de la tutela intelectual…” de sus maestros, deja los libros y se dispone a viajar. Con sus viajes, buscaba vivencias y enseñanzas que le ayudaran a comprender el mundo; sin embargo, después de tanto viajar según dice, adoptó la convicción de estudiar en su interioridad empleando todas las “…fuerzas espirituales en elegir los caminos…” a seguir en su búsqueda (así lo indica en El Discurso). De ésta manera y con el proceso descrito, Descartes llega a su Método.

No está del todo claro qué tanto pudo haber observado Descartes en sus viajes. De hecho, según lo que el autor de El Discurso explica, tuvo que hacerse de una “Moral Provisional”(10) que no afectara su juicio, para aprehender todas las vivencias y costumbres posibles. Durante los años en los cuales viajó Descartes, el Renacimiento (como movimiento) se había hecho presente en toda la escena artística europea. En la filosofía renacentista jamás se tocarían los temas que éste abordaría en su Método, por lo cual no es posible sospechar sobre la influencia de una filosofía pre-cartesiana en él. Sin embargo, tanto en la etapa de formación académica como en la de sus viajes, ya la concepción del trabajo geométrico renacentista, probablemente se había hecho ineludible para los estudiosos. La idea de la perspectiva en la arquitectura renacentista influyó profundamente en los trabajos de un importante, pero no tan reconocido, contemporáneo de Descartes: el también francés Gerárd Desargues(11). A pesar de que está demostrada la constante comunicación entre los dos gigantes, tampoco podemos vincular una influencia comprobable de alguno en el otro.

Todas nuestras sospechas quedan insubsistentes al darle continuidad a la lectura de El Discurso. Descartes aplica una analogía de pensamiento comparándolo con la construcción de un edificio desde dos situaciones diferentes: el primero construido a partir de unas ruinas, y el segundo construido con planificación desde la nada (también usa el ejemplo de poblados improvisados vs. planificados), y nos indica que él debió consumar su proceso desde la nada para gozar de mayor armonía y belleza en su reflexión (ya que las ruinas siempre afectaban la edificación), para lo cual, debió “vaciarse” de alguna manera, prescindiendo de todo el conocimiento que había acumulado hasta ese momento. Por difícil que parezca este ejercicio, éste genio ya había abordado la conducción de su pensamiento en una obra no publicada en su momento, que se conoció como Reglas para la dirección de la mente(12), profundizando su abstracciones en Meditaciones Metafísicas, su otra gran obra posterior a El Discurso sobre el Método y continuadora de lo planteado en éste (sobre todo de la cuarta parte).

El fundamento cartesiano de filosofar propone cuatro preceptos o reglas inquebrantables. “El primero de estos preceptos consistía en no recibir como verdadero lo que con toda evidencia no reconociese como tal” (El Discurso, Ob cit), de tal manera que no era admisible la menor duda de algo, para no ser descartado(13) ese algo como no verdadero (o de verificabilidad pospuesta). Así, llegaría la Duda Cartesiana o duda sistemática que prácticamente cambiaría el mundo. Heidegger, citado por Jaimes(14), nos diría muchos años después, que con Descartes “La filosofía a su vez, llegó así al convencimiento de que la duda debe estar en el comienzo de la filosofía, es decir, la reflexión sobre el conocimiento mismo y su posibilidad”. La reflexión sobre la duda en Descartes, genera un aporte fundamental para la humanidad, un subjetivismo o una subjetividad, que prácticamente desmoronará “la certeza de un orden universal determinado por la Providencia divina”(15). Estos profundos aportes, nos acercan un poco más a la cita, pero aún nos resta algo vital…

La primera regla del Método hace que el filósofo dude de ¡absolutamente todo! porque percibe la posibilidad de que nuestros sentidos nos engañen. Pero, el hombre (Descartes) se da cuenta de algo enorme cuando confiesa: “noté que si yo pensaba que todo era falso, yo, pensaba” (El Discurso, ob cit). Y entonces, viene la máxima expresión cartesiana: “Pienso, luego existo”, considerando que, si pensaba que todo era falso, igual estaba pensando. De ahí parte hacia ideas superiores, desarrollando un pensamiento que calificó de perfecto y contentivo de la misma piedra angular que acababa de deducir, para establecer las concepciones de Dios y de El Alma. Dice Descartes que para conocer a Dios hay que elevar el pensamiento “…más allá de las cosas sensibles…”, es decir, de las cosas que podemos percibir a través de los sentidos humanos, e indica además que “Las ideas de Dios y del alma nunca han pasado por los sentidos” (como han de suponer, estas referencias también son de El Discurso). Estas ideas no podrían definirse sólo con los sentidos, son superiores para el filósofo, y concluye que, de manera recíproca, los sentidos tampoco estarían en capacidad de definir algo por sí solos; de allí que, inmediatamente acote: “ni el sentido de la vista ni el del oído, ni el del olfato nos aseguran por sí solos de sus respectivos objetos; ni la imaginación ni los sentidos nos asegurarían de nada si no interviniera el entendimiento”, llegando así, a la cita.

El trabajo de Descartes seguirá desarrollándose, con el referido entendimiento o la razón como eje fundamental. Esto lo llevará a ser llamado Padre de la Filosofía Moderna y de la Geometría Analítica. Su trabajo unificará visiones filosóficas y matemáticas, y será elevada por Newton al nivel más alto que se haya previsto. Las herramientas mecanicistas, geométricas y filosóficas del autor de El Discurso seguirán empleándose por la humanidad durante muchas generaciones. En lo personal, no podría asegurar que el filósofo se “vació” totalmente y empezó de cero, pero con él, podríamos marcar un tiempo cero en la concepción de la ciencia y en nuestra concepción del mundo actual. También considero que debemos abordar el trabajo cartesiano, al emplearlo como herramienta de trabajo, con sumo cuidado, ya que a pesar de su poderoso aporte y de la dependencia que poseemos de los trabajos que se originaron a partir de su Método, también debemos saber identificar sus limitaciones, ya entrado el Siglo XXI. La cita, nos deja con la noción de la razón como poder, donde pudimos marcar la importancia del ser que piensa, siendo ésta cita una de las que cambió el mundo, definitivamente…

Notas:
(1)    “El Discurso sobre el Método apareció por primera vez en Leyden, en 1637”. En: Descartes, R. (2004 reimpr.). El Discurso sobre el Método. Bogotá: Gráficas Modernas.
(2)    “Descartes se convertirá en el portavoz de siglo XVII de que los misterios de la naturaleza son transparentes a la razón… …La Obra de Descartes sirvió de base filosófica al trabajo de Newton (1624-1717), quien entregó al mundo la posibilidad de reducir a fórmulas matemáticas exactas las leyes fundamentales de la naturaleza”. En: Jaimes, R. (2012). Origen y destino del conocimiento científico. Caracas: Fondo editorial Trópycos.
(3)    Jaimes (ob cit), lo cita de la siguiente manera: “…ni la imaginación de los sentidos pueden asegurarnos de que sea cierta alguna cosa sin la intervención del entendimiento” citando una traducción de 1978 de El Cid Editor, en Caracas.
(4)    Debemos cuidarnos de caer en la imprecisión de indicar que Descartes escribió trabajo alguno sobre epistemología, ya que ésta rama no se concibió como tal, sino años más tarde. Sin embargo, para los efectos de estudio actuales, El Discurso es definitivamente sinónimo del inicio de la epistemología moderna.
(5)    “Se denomina racionalismo (de ratio = razón) aquella posición epistemológica que ve en el pensamiento, esto es, en la razón, la fuente principal del conocimiento humano”. En: Hessen, J. (1994). Teoría del conocimiento. Bogotá: Panamericana. El principal representante del racionalismo es René Descartes, según lo indica Ríos, J. (2007). Epistemología. Bogotá: Usta. Jaimes (ob cit) describe de manera precisa la influencia cartesiana en ésta corriente.
(6)    Harré, R. (2005). Mil años de filosofía. Ciudad de México: Taurus.
(7)  El Colegio Henry IV en Le Flèche. Ver: https://fr.wikipedia.org/wiki/Coll%C3%A8ge_Henri-IV_de_La_Fl%C3%A8che
(8)   A pesar del ingreso del Renacimiento, todavía las escuelas conservaban un carácter medieval en los años juveniles del autor de El Discurso.
(9) Los trabajos de Descartes y Newton, llegaron a un nivel tan alto “…que ha llevado a los historiadores a hablar de revolución científica”. Westfall citado por Jaimes (ob cit). Ver también: https://es.wikipedia.org/wiki/René_Descartes
(10)“Formé para mi uso una moral provisional” en: Descartes (ob cit). En la tercera parte de El Discurso, el autor explica las normas o máximas de la referida “moral provisional”. Para una interpretación acuciosa de este tema, ver: Garber, D. (2002). El Puente Roto. Caracas: Monte Ávila, pág. 142.
(11)Gerárd Desargues (1591-1661). El Padre de la Geometría Proyectiva. Esta Geometría, tan anhelada actualmente en su noción de Espacio Proyectivo, fue solapada por la cartesiana Geometría Analítica, de mayor fama en sus inicios. En el Programa de Erlanger (1872) de Félix Klein (1849-1925), se corona a la Geometría Proyectiva como Reina de las Geometrías. Hoy en día, se dice que “Los espacios proyectivos tienen una considerable importancia en matemáticas y desempeñan un papel importante en la geometría de la mecánica cuántica”, Penrose, R. (2007). El Camino a la realidad. Ciudad de México: Debate, pág. 471., a pesar de que no contó con la atención necesaria durante muchos años. Para mayor información de Desargues y de la influencia del Renacimiento sobre su obra, ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Gérard_Desargues; y para mayor especialización: M Kemp - 1985 - britac.ac.uk. Para El Programa de Erlanger y clasificación de las geometrías hay muchos artículos disponibles, ver: valle.fciencias.unam.mx/titulacion/4e.pdf, y
www.scielo.org.co/pdf/ted/n32/n32a10.pdf
(12)Se publicó póstumamente; disp: www.cs.buap.mx/~agarces/descargas/ReglasDM.pdf
(13)Muchos pensamos durante nuestras infancias escolares que descartado provenía de Descartes. En español, se goza de una irónica homofonía.
(14)Martin Heidegger (1889-1976). El Gran Filósofo alemán, cuya influencia se pierde de vista hacia el futuro, escribió La pregunta por la cosa en 1963. Citado por Jaimes (ob cit). La Pregunta por la cosa, o sencillamente la cosa, se encuentra disponible en: www.bolivare.unam.mx/cursos/TextosCurso10.../HEIDEGGER-%20LA%20COSA.pd..
(15)Landgrebe citado por Jaimes (ob cit).


 Engel Salazar Aguirre.